remica mantenimiento servicios energeticosLa noticia sobre la ‘boina’ de polución que cubrió Madrid durante las primeras semanas de enero es sólo el último ejemplo de cómo la contaminación se ha ido incrementando de forma progresiva a lo largo de los años. Por ello, combatir el cambio climático y conseguir trazar un futuro sostenible para nuestra sociedad supone uno de los mayores desafíos para empresas de servicios energéticos e instituciones a escala mundial.

En ese objetivo juegan un papel fundamental las Empresas de Servicios de Energéticos que se encargan de lograr que las instalaciones consumidoras de energía sean más eficientes provocando el consiguiente ahorro para los usuarios. Para ello, se encargan de diseñar las instalaciones, mantenerlas, calcular sus consumos energéticos, realizar su contabilidad energética, etc.

Remica se inició en esta actividad en 1998 como una empresa de servicios energéticos, dando un paso más en el compromiso con sus clientes para conseguir el ahorro económico y energético y permitiéndoles disfrutar del confort que necesitan. Sin embargo, hasta llegar al escenario actual se han producido durante los últimos años una serie de cambios importantes en nuestro sector que procedemos a analizar.

Hasta finales de los años 70 no existía una reglamentación específica para las instalaciones térmicas y por tanto, tampoco existían las empresas de mantenimiento. Sólo en algunos casos los servicios técnicos de los fabricantes de quemadores prestaban un servicio de reparación de averías de los mismos.

En 1980 se aprueba el primer Reglamento de Instalaciones de Calefacción, Climatización y Agua Caliente Sanitaria (RCAS) con el fin de racionalizar su consumo y en 1981 las Instrucciones Técnicas Complementarias (IT.IC) con la normativa aplicable a las citadas instalaciones. El documento persigue el objeto primordial de obtener un ahorro energético sin que por ello se vea mermado el confort de los usuarios. Asimismo, establece las condiciones de diseño y ejecución de las instalaciones, los programas de mantenimiento preventivo y regula las actividades empresariales relacionadas.

Dos años después, en 1983, se establecen las especialidades de los carnés profesionales y se establecen las normas para determinar el rendimiento de calderas de potencia nominal superior a 100 kW para calefacción y ACS.

En 1984 se modifican las IT.IC de 1981. Ante este cambio considerable en el sector, el 13 de enero de ese año nace Remica, como empresa instaladora y mantenedora de sistemas de calefacción, climatización y A.C.S. Ya desde sus inicios nuestra empresa nace con una misión: “Contribuir al desarrollo sostenible en los edificios, mejorando el bienestar de sus usuarios, al tiempo que optimizamos el consumo de los recursos energéticos”.

El siguiente hito importante en este sector lo encontramos en 1998, momento en el que se aprueba el primer RITE y las ITE y se actualizan las normas UNE. Es precisamente ese año en el que Remica avanza en su actividad y se inicia como empresa de servicios energéticos.

Habrá que esperar hasta 2006 para que se apruebe la Directiva Europea 2006/32/CE que define la empresa de servicios energéticos (ESE) como “una persona física o jurídica que proporciona servicios energéticos o de mejora de la eficiencia energética en las instalaciones o locales de un usuario y afronta cierto grado de riesgo económico al hacerlo. El pago de los servicios prestados se basará (en parte o totalmente) en la obtención de mejoras de la eficiencia energética y en el cumplimiento de los demás requisitos de rendimiento convenidos”.

En 2008, ante la necesidad de transponer la directiva 2002/91/CE y la aprobación en 2006 del Código Técnico de la Edificación, entra en vigor un nuevo RITE aprobado en 2007. Se incorporan, entre otros, el Programa de gestión energética, la contabilización de consumos, el Certificado anual de Mantenimiento y las Inspecciones periódicas de por parte de eficiencia energética.

En 2013 se da luz verde a la modificación del RITE de 2007 y de las instrucciones técnicas. Con estas modificaciones se incorporan las obligaciones derivadas de la Directiva Europea 2010/31/UE y la actualización del vigente RITE, adaptándolo a las nuevas necesidades de ahorro y eficiencia energética.

En 2014 se aprueba el Real Decreto 10/2014 que tiene por objeto establecer el calendario inicial y la periodicidad de las inspecciones de eficiencia energética de las instalaciones térmicas de los edificios de potencia útil nominal superior a 70 kW.

Después de este recopilatorio cronológico de la evolución de las diferentes normativas que afectan al desarrollo de la actividad, de la ejecución y el mantenimiento de instalaciones térmicas, podemos determinar que en los últimos años, tanto en la Unión Europea como a nivel nacional, se están tomando medidas encaminadas a aumentar la eficiencia energética de las instalaciones y reducir las emisiones contaminantes.

Hasta ahora, las premisas de las empresas de mantenimiento estaban ligadas, principalmente, a la seguridad de las instalaciones y el confort de los usuarios de las mismas pero, ante este nuevo escenario, se deben tener en cuenta las exigencias de eficiencia energética y por tanto su evolución hacia la Gestión Energética. Entonces, ¿qué diferencia a una empresa de servicios energéticos a una de mantenimiento?

Pues bien, la principal diferencia estriba en que las empresas de servicios energéticos son organizaciones que, además de las labores de mantenimiento, proporcionan servicios energéticos en las instalaciones de los usuarios y asumen cierto grado de riesgo técnico y económico, ya que el pago de estos servicios se basará (total o parcialmente) en el cumplimiento de los ahorros energéticos en los términos pactados con el cliente a través de la implantación de Medidas de Ahorro Energético (MAE´s) y su posterior gestión y seguimiento.

En Remica asumimos que, basándonos en nuestra experiencia en el campo del sector de instalaciones térmicas y dando un paso más en el compromiso adquirido con nuestros clientes y con el medio ambiente, entendimos que debíamos contribuir con el ahorro económico y energético real. Por tanto, desde hace ya más de 15 años, iniciamos nuestra andadura como empresa de servicios energético. Ser pioneros en esta actividad nos llena de orgullo pero también nos dota de una enorme responsabilidad por seguir luchando cada día para que la eficiencia y el ahorro energético se presenten como una obligación, a la par que una necesidad, para conseguir un futuro más sostenible para todos.