El Parlamento Europeo aprobó el pasado mes de noviembre de 2019 una resolución en la que señala que el planeta vive una “emergencia climática”. ¿Qué significa esto? Y lo más importante, ¿cómo se puede solucionar?

 

Efectos del cambio climático

Los informes elaborados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) no dejan lugar a dudas sobre los efectos tan devastadores que tendrá el calentamiento global de no ponerse freno a este fenómeno.

Según el último informe de este organismo, incluso si el calentamiento global se limitase a 1,5ºC, más de 350 millones de personas podrían estar expuestas a morir de calor extremo en el 2050.

Se estima que el coste económico de los daños directos para salud, atribuibles al cambio climático en el siglo XXI, estarán entre 2.000 y 4.000 millones de dólares de aquí al 2030, si bien estas cifras económicas y de mortalidad se verían muy incrementadas si se consideraran los impactos indirectos a corto y largo plazo.

 

Llamada de atención

La declaración de emergencia climática de la UE es una llamada de atención para que políticos de todas las naciones redoblen esfuerzos para frenar el calentamiento global.

Además de esta declaración, los eurodiputados acordaron solicitar a la Comisión Europea que eleve el objetivo de reducción de emisiones de CO2 en 2030. Actualmente, este porcentaje es del 40% respecto a los niveles de 1990, y los eurodiputados han solicitado que pase a ser del 55%, a fin de garantizar que se alcanzará la neutralidad climática en 2050.

 

Medidas

A fecha de publicación de este artículo (24 de febrero de 2020) han declarado oficialmente el “estado de emergencia climática” en 1008 jurisdicciones de 20 países.

España es una de esas naciones: El Pleno del Congreso de los Diputados aceptó la declaración del estado de emergencia climática en España el pasado 17 de septiembre (por 311 votos a favor y 24 votos en contra).

Un poco más tarde, el 21 de enero de 2020 el Consejo de Ministros declaraba la emergencia climática y ambiental “en respuesta al consenso generalizado de la comunidad científica, que reclama acción urgente para salvaguardar el medio ambiente, la salud y la seguridad de la ciudadanía”.

El ejecutivo se compromete a establecer, en los primeros cien días de acción del Gobierno, un marco regulatorio fundamental sobre esta cuestión a través de las siguientes medidas:

  • Llevar a las Cortes un proyecto de ley que garantice alcanzar las emisiones netas cero no más tarde de 2050.
  • Definir la senda de descarbonización a largo plazo de nuestro país, que asegure el objetivo de neutralidad climática a más tardar en el año 2050.
  • Invertir en un país más seguro y menos vulnerable frente a los impactos y riesgos del cambio climático. En esta línea, se presentará el segundo Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.
  • Reforzar los mecanismos de participación ya existentes con una Asamblea Ciudadana del Cambio Climático.
  • Impulsar la transformación de nuestro modelo industrial y del sector servicios a través de Convenios de Transición Justa y de medidas de acompañamiento.

La Declaración recuerda que la región mediterránea, en la que se incluye a España, está considerada uno de los “puntos calientes” globales en materia de cambio climático, que incide directa e indirectamente sobre un amplio conjunto de sectores económicos y sobre todos los sistemas ecológicos españoles, acelerando el deterioro de recursos esenciales para nuestro bienestar como el agua y el suelo fértil, y amenazando la calidad de vida y la salud de las personas.

Todo ello obliga a aprovechar las sinergias entre las políticas de la lucha contra el cambio climático y la conservación de la naturaleza, ambas fundamentales para garantizar el bienestar y supervivencia de la humanidad.

Más información en este link Declaración Emergencia Climatica (21/01/2020)