Certificado energético ¿Qué contiene y cómo calcularlo?

Certificado energético ¿Qué contiene y cómo calcularlo?

El certificado energético, según la guía elaborada por la Dirección de Industria, Energía y Minas de la Comunidad de Madrid  y la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid  ‘Renovar para consumir menos energía rehabilitación energética de edificios y viviendas’, es un documento que verifica la conformidad de calificación de eficiencia energética obtenida y que permite la expedición de la etiqueta de eficiencia energética del edificio.

El Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprobó el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios, estableció, desde su entrada en vigor, la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado con información objetiva sobre la eficiencia energética de los inmuebles.

certificado energético

Actualmente, la obligación legal de poseer un certificado energético sólo se aplica a los inmuebles en comercialización, ya sea en venta o en alquiler, edificios de nueva construcción y edificios o partes de edificios en lo que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 250m2 y que sean frecuentados habitualmente por el público.

Los certificados de eficiencia energética pueden ser, en función de si el edificio es de nueva construcción o existente:

Edificios o partes del edificio de nueva construcción:

  • Certificados de eficiencia energética del proyecto.
  • Certificados de eficiencia energética del edificio terminado.

Edificios existentes:

  • Certificados de eficiencia energética de edificio existente.

 

¿Qué información debe contener un certificado?

Como mínimo debe contener la siguiente información:

  1. Identificación del edificio o, en su caso, la parte que se certifica.
  2. Indicación del procedimiento reconocido utilizado para obtener la calificación energética. Se incluirá la siguiente documentación:
    1. Descripción de las características energéticas del edificio y demás datos necesarios para obtener la calificación energética del edificio (instalaciones térmicas, envolvente térmica, y en el sector terciario, además instalaciones de iluminación y condiciones de funcionamiento y ocupación).
    2. Normativa vigente, sobre ahorro y eficiencia, en caso de existir, en el año de construcción.
    3. Descripción de las pruebas, comprobaciones e inspecciones llevadas a cabo por técnico certificador.
  3. Calificación de eficiencia energética del edificio expresada mediante la etiqueta energética. Además de la clasificación global se incluyen las calificaciones parciales de: la calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria y en el caso del sector terciario la iluminación.
  4. Un documento conteniendo un listado con un número suficiente de medidas de ahorro energético, recomendadas por el técnico certificador.

 

¿Cómo se calcula la etiqueta energética?

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía el modelo de etiqueta energética clasifica los edificios mediante dos indicadores:

  • Consumo de energía primaria no renovable, expresado en kWh/m2
  • Emisiones de CO2 expresado en KgCO2/m2 año.

Estos dos indicadores se obtienen de la energía consumida por el edificio para satisfacer las necesidades asociadas a unas condiciones normales, tanto climáticas como de funcionamiento y ocupación. Se calculan siguiendo una metodología de cálculo establecida en el Real Decreto 47/2007 de 19 de enero, que establece el procedimiento básico para la Certificación de Eficiencia Energética de Edificios. Dicha metodología calcula valores para los dos indicadores utilizando datos obtenidos de:

  • La disposición y orientación del edificio.
  • Las características de la envolvente térmica (suelos, techos, paredes y huecos)
  • Las características de las instalaciones térmicas y otras.

Se sigue el procedimiento de cálculo descrito y se obtienen valores para ambos indicadores. Acto seguido, los valores obtenidos para emisiones y energía primaria se comparan con valores estadísticos de los mismos parámetros obtenidos para edificios o viviendas similares, para lo que se adopta una variedad de criterios:

  • Misma antigüedad.
  • Mismo clima.
  • Mismo uso (residencial, comercial, oficinas).
  • Similar compacidad (volumen interno/superficie de envolvente).
  • Similar forma.
  • Similar orientación de las fachadas.
  • Similar relación de superficie fachadas/huecos.
  • Analogía de equipos e instalaciones térmicas.

Teniendo en cuenta estas directrices y la metodología de cálculo para los indicadores energéticos, se llega a establecer la escala, sus límites, el rango de valores de cada clase y el lugar de cada inmueble de dicha escala, todo ello mediante el análisis de los datos obtenidos por la comparación entre los resultados obtenidos para cada inmueble y los datos estadísticos de referencia, que conduce a una familia de correlaciones matemáticas que permiten acomodar la mayor cantidad de casos posibles en la realidad a alguna de las siete claves contempladas en el modelo (A, B,C,D,E,F o G).

Por |2018-05-22T07:20:46+00:0011 abril , 2016|Legislación|

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